EL OTOÑO LAS PONE CRUJIENTES


"Nada ha venido a este mundo con ganas de ser reflejo o representación de otras cosas.”
Macedonio Fernández.


“Yo siento por lo presente y por los siglos futuros.”
Simón Bolívar.

-


Otoño, 2010 - 2011.
Las limitaciones de la lengua escrita podrían hacer creer que los siguientes “poemas” siguen una linealidad.
Nada más lejos de la intención con la que fueron pensados: si se camina por los bordes de un plato parecería que uno va en línea recta.
La existencia se da en círculos, como bien supo explicar A.L.

-


Ya no hay lugar para el heroísmo individual,

los fósforos
demasiado cortos queman
los dedos no prenden
ningún fuego.

Quiero escribir poemas para que se lean en colectivos
quiero repartir mis ojos
en mil caras distintas.

Escucho
el canto que necesita
mi voz.

Ya no espero
ver la Revolución
aunque confío en estar sembrándola
-lo imposible no es tal-

Prefiero creer que lo que creo no es una utopía

que sólo es cuestión de saber esperar
y hacer
por sobre todo
hacer

construir presagios de lo que vendrá

-


Realidad efectiva.

La dualidad no es regla si no excepción.

Todo péndulo
se mueve
de una punta
a la otra
y nunca se está quieto.

Una serpiente emplumada.

Ni en la oscuridad total
ni en la luz plena
podríamos ver

el círculo completo.

-

Mientras tanto.

Insistir
Insistir
Insistir

Me compadezco de
Me encariño con
Admiro a
todos los músicos que hacen música
aún
estando en una banda.

No siento más envidia
de la voluntad de otras personas
de querer cambiar la voluntad
de otras personas.

La música calma todas
las fieras de la paranoia y
aunque sea una impresión

es probable que
esa manía por
esa energía para
esa fantasía de
entregarse totalmente
serviría de respuesta ante
“cómo evitar que lo propio se destruya
en su intercambio con lo ajeno.”

De ahora en adelante
habrá que pasar
habrá que olvidar
habrá que obviar
de ahora en adelante
la energía
la manía

Como dar un beso negro
o comer mondongo.

Hasta que sea algo en lo que no se piensa.

-


La solemnidad siempre me pareció una mentira,

O al menos un método
más o menos certero
de desviar la mirada.

Las frases no son de nadie,
el plagio es cosa del siglo pasado.

Si Olmedo era facho
y Gardel era uruguayo,
no interesa demasiado.

Todo se confunde en el ahora.


-

El río, para qué hablar del río,

Dejalo seguir
ancho y marrón,
siempre el mismo río con distintas aguas.

Mi ciudad es de esos lugares
en los que el pasado es algo físico.

Matienzo y Riobamba:
en esa esquina
estuve enamorado.

En esta otra
una puta vieja
me vendía personalidad en polvo.

-“Hola Corazón, ¿cuántas querés?”-

En aquella
Juan me dijo una vez
que no era ni muy muy
ni tan tan.

Y así llego
a un lugar amarillo
donde un cartel anuncia
“Somos más de un millón de porongas”

Por ahí viene la cosa.

Los almanaques
son unos bulímicos obsesivos
que nos comen sin pimienta.

En esos lugares
en los que el pasado es algo que se toca
el instante se transformó
en un busto de prócer dudoso
y calles que me sé de memoria,

aunque nunca hayan existido.

En Rosario sobra de todo,
menos los bondis y la humildad.





-A pesar de todo,
cómo te quiero, Pariente del Mar.-



-

Encuentro con el Diablo.

Luzbelito y Fausto están enfrente tuyo,
lo que dicen hace que la sordidez se vuelva     repugnante.

“Vos no sos vos. Sos alguien que no conocés”

Para zafar te das un mantra:
"Tener preceptos no hace ningún bien
si se los confunde con los preconceptos."

Luzbelito
lo convence
a Fausto, lo tortura.

“Vos nunca sos otro,
siempre sos otro”

La calle abre y cierra los ojos,
gesticula
en la noche.

"No vale la pena,
creéme
escucho un trueno ahora y me muero."
dice alguien

"El miedo acerca
más que la alegría
pero menos que el dolor."

Eso nadie lo dice
pero está bordado en las medias corridas
de la punkita adolescente de enfrente.

Fausto se mea encima
y a vos te consuela
la paranoia: un refugio
frente a tanta fantasía.

Te encerrás pero escapás
por la calle le pisás
la cola al Diablo.

Gesticula,
la calle, no, el Diablo.

Tres monjas policías te encuentran
atrincherado
en la parada de bondis de Sarmiento y Santa Fe

te roban el taxi,
por suerte, un tipo te mira:
“¿Qué te pasa?”

“Era voyeur y hoy fui testigo”

El Palacio Fuentes
canta sus campanadas
“Son las seis”

Llegás
por encomienda a tu casa
embotellás
advertencias para barcos pequeños
esperando que a alguien le suene el telégrafo.

-


CerdoAraña.

Lo que hice fue tender hilos
entre puntas,
tirar hilos.

Tirar simplemente hilos.
Como una señorona
telando en el telar.

Tejiendo.

Esperando
el temblor
que yo mismo iba a causar
sin darme cuenta,

telando telando
armando
la gran red de hilos
que antes no existía.

-


¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?

Mi casa no existe
Tampoco es:
ha sido y será.

Existió y existirá.

“Tampoco es, tampoco es”
Tan poco es.

Me escapé
pero volví
-siempre estoy llegando-
lejos
de todo lejos de
todos

Acá,
donde
no es
pero será
y ha sido.

Un collage sin empaste
como cielo y la ciudad
seduciendo
una fem fatal la ciudad

un molino de viento
que guarda harina para el invierno
mientras en primavera
ya no se ve ni una mariposa.

“Debe de ser
por eso que hay tantas orugas
en los capullos”

No son,
han sido y serán.

Potencialmente potenciales.

-

Puerto sin río.

Escuchar los susurros
de la ciudad
dormida.

-porque Buenos Aires sí que duerme.-

Sentir el pulso
que late en voz baja.

Quedar hipnotizado
con los ronquidos del  monstruo
de calles oscuras
y paranoia.

Un loro inmenso
sin alas en las plumas.

Acá hubo juncos.

Queda el horizonte sin memoria
de su horizontalidad.

¿Cómo sentirse cómodo en la ciudad que mató a Megafón?

-

®evolución.

Tres tristes ex troskos tragan soja en un trigal.

Y me cuentan que no,
que no hay nada
como el olor a publicidad nueva en un subte por la mañana.

En la City, la vanidad
es ciega la justicia
se hace la sordomuda.

En la City, el sol
se ignora y se amasan
los edificios con puré de papa.

Dos tipos
de corbata y pelada se dicen
“Querido”
Se abrazan
con asco reflejándolas
en la ajena, a su pelada.

En la peatonal la gente
se peina en las vidrieras
se va por la tangente
-¡tanta gente!-

“Espejito espejito, ¿quién es el más flojito?”

La vidriera
le sonríe a la imagente

-con cabezas de televisor en treintiseis cuotas-

Una multitud camina
con paso de Marcha Turca
por Florida
rodeados
 –todos-
de turistas
 –pocos-
que se empilchan con sus deseos
-los de la multitud-

“Chop, chop, chop”

Suenan los arbolitos
cuando el hacha en sus.

“Chop, chop, chop”

Se van dejando talar poco a poco las raíces.

“Compro, vendo, pago más”,
apenas se quejan
cuando el hacha en sus.

Nadie los escucha,

el tango en salmuera suena
y resuena
y vuelve a sonar en la peatonal,
asfixia todo esfuerzo de comunicación oral.

Lo único que se escapa
es el gruñido de esos
chanchitos amarillos a motor
que la llevan de acá para allá
a la diosa de la imagente,
la que hace que baile el mono

¡Y cómo baila!

Alejado unas cuadras
veo a este tipo
limpiar su auto
todo el día.

y veo que complica
a su hijo
enseñándole
el tipo
a adorar a“eso”

complicándolo
al hijo
en la horrible dedicación
del tipo
de hacer brillar “eso”

y qué culpa tiene
el tipo
qué culpa tiene
el hijo.

No tan lejos,
autodenominados Marxisos
se tiran de cabeza al espejo

se deciden
por lo seguro y por lo poco probable
a la vez

los muy pícaros.

-


Mambo Tango.

Y qué linda era esa época
en la que ella te decía “Confío en vos”
En vos confió.

Esa forma de temerle
-a la forma-
hace estragos que
arden aunque alegran.
-en el fondo-

Cuando cae granizo
lo mismo pasa.
Nunca viste tal exorcismo a la complejidad.

De esa forma queda en la calle
la confusión discursiva:
“A veces parece que todo es trillado”

Es que el fondo
es uno solo y sólo
existen moldes en donde “todo” toma forma.

Es posible darse cuenta
de que ella era
una nínfa de arrabal
porque sus manos son las diez canciones que cantaste ese invierno
caminando en el pozo sin fondo
de las formas de la confianza.

-


En calle Billinghurst, 

en Junio, antes de que amanezca,
veo a un gato matar a una paloma
de una sola mordida.

¿Cuántos son capaces
de ese golpe?

Terminar con alguien
de forma sincera,
limpia, rápida.

El gato se sube a un techo,
paloma en boca.

Almagro es gótico
cuando es de noche.

Una sirena
maulla por alguna avenida.

Basta de ambulancias para palomas,
lo que necesitan
es que alguien las avive desde antes.

-


Los edificios de Mar del Plata en primavera

son postales mediocres
de un post-Apocalípsis que nunca va a llegar

-una ciudad
que nació para navegar
y terminó sobreviviendo
de la servidumbre, una ciudad-

La vida
transcurriendo en una película pretérita pluscuamperfecta

porque es así

darse cuenta que se nada en una pecera llamado Lo Real.

La Madre Tierra .
El Todopoderoso,
Maradona,
el Sistema Solar, Evita Perón.

Hay algo
que nos trasciende a todos
que nos da vida
nos contiene,

el Mar.

Descubrirlo
no tiene que ser
motivo de frustración
no tiene que ser
motivo de decepción
no tiene que ser
motivo de culpa recriminatoria de las excentricidades del yo.

Entender el entramado del espiral
no ha de transformarse en algo más interesante
que el espiral en sí.

-


Veintisietedeoctubre.

Qué tiempos son estos
en los que se mueren los símbolos
y renacen,
fénix sudacas,
como mitos

“Nuestras creencias
no siempre coinciden
con nuestros sentimientos”
reza
un viejo adagio que da fiaca
de tanto que lo usaron
para descansar.

Qué feliz entonces es
cuando lo que sentimos
es hermano siamés
de aquello por lo que tenemos Fe.

La ausencia
es hambre fácil de saciar.

Cualquier drama que transcurra
en un lindo contexto es
lindo también
por contagio.

Este día lo que se censó fue
nuestro espiritu
el nuestro.

“Legalicemos la necrofilia”
dicen algunos congresistas
con sus máscaras de.

Ven la moneda en el ojo ajeno
los congresistas que están.

“Legalicemos”
los labios duros de las máscaras

Inútil es cualquier legislación en el asunto:
el sistema métrico de la Humanidad son las personas.

(Fundamental:
la realidad es un libro
de muchas lecturas
pero la verdad
siempre
es una la realidad)

Ves ahora
al pueblo haciendo masa
en la plaza.

Masa
sin sal y qué tiene si ya
en la plaza
sobra.

“¿Y para qué más masa? “
pregunta algún despistado

“Algunos no se llenan nunca”
corean los muchachos

Los desinformados informantes comentan la novedad
“Algunos nos llenamos”
titulan distorsionando
(des)informando
los desinformados informantes

Ahí llega la devolución
que no es sentimiento
es información también
tan confusa
como la cabeza de los congresistas
con sus máscaras de
aunque más mucho más:

“Los desinformados informantes desinforman la información”

Eso a nadie debería importarle:
no deberíamos hacer caso
a los que hablan de moral
con la bragueta abierta.

Cabalgamos, Sancho
señal para que ladren.

En el Purgatorio hay mucha información
y casi nadie habla
de la plaza ni de la masa
ni de los cientos de miles de personas que salan

la memoria, herida
que es necesario salar para recordar
abierta
por cerrar pero
abierta
al fin.

“Legalicen la necrofilia” reclaman ahora los popes
a sus subornidados.

Eficientes lavanse
las manos jurando
fidelidad

“La necrofilia es buena.”
recomiendan los expertos
Rampollas de la mentira,
nos aseguran que lo mejor
es hacer estatuas del árbol caído

pensando
“cuanta más leña corten,
más chicas serán las alas del fénix.”

Todo lo contrario:

cuando la apuran
se agita mucho
la mentira
tiene patas cortas y usa
lentes por vanidad.

Elaborar teorías sobre la marcha
eso si que no está recomendado.
La moda impone hablar con el diario del lunes.

Prohibido le está
a todo tipo de tipo
decir yo quiero
yo quiero probar la masa.

Igual les sale mal
a todos los subordinados

andan en patas cortas
narices largas,
bailando
por un sueño
que no llega.

Los popes pasados de rosca
no entienden bien:

Hay sal en la plaza
y el renacer.

-

Todos. Somos.

Juventud humano tesoro.

Encontrarse.
Acá nomás hay dos arroyos que están podridos
cansados
y cuando llegan al río sonríen
abriendo toda la boca.

Diluir
lo mezquino en agua que va hacia algún lado:
nada más recomendable
y nadie
es más hermoso que mis compañeros
juntos.

Lucila, hermosa
Julio, hermoso
Maia, hermosa
Facu, hermoso
Romi, hermosa
Pato, hermoso

Todos. Somos.

Juventud hermano tesoro.

-


-¿Te acordás, hermana, de Eusebio Valdenegro?

-No.

-Fue un poeta, un gaucho cantor, luchó con Artigas.

-No.

-Le gustaba chupar, hacía canciones a los carreteros y los pájaros.

-No.

-(…)

-(…)

--------

Vean:
la Historia nunca se va acordar del Berdo.

Descuiden,
tampoco de nosotros
cuando ya no estemos. 

Quedarán fósiles,
pequeños rastros nomás

Los que cotizan en los museos son los de los dinosaurios
que con terror llenaron
hojas
y hojas
y hojas caídas de árboles secos.

Clave morsa
tallada en piedra.

No hagamos lo mismo.

Evitemos 
la tentación combatamos la ambición.

Oh juremos abrazados morir. 

No resignar el hígado.

Sacar la foto
-porque alguien tiene que- 
a riesgo de no salir en ella.

Entrelazarnos.

Así
cuando un despistado 
-fuera de pista-
nos encuentre 
capaz entienda todo esto.

O aunque sea una parte.

--------

-¿Se acuerdan, hermanos, del pueblo peleando por Ser?

-Sí, acá estamos.

-

Correte que me tapás la oscuridad.

Hay caminos por recorrer,
BlancaLuz.

Dibujaste los círculos en mi espalda.

“Tengo que irme,
Mariamor”

te dije en un día que no amaneció del todo

“No quiero llegar todavía”

-


Cómo el osobuco girando en el caldo,

así se siente,
viste cómo es.

El Illimani,
el cocinero,

allá a lo lejos revuelve con su lluvia.

El Alto,
los bordes de la olla

que desborda.

Las nubes,
la tapa,

con tantos matices como ojos que las miran.

El sur,
un agujero,

sabotaje de los mismos que insistieron en hacer la sopa.

Dos millones de voluntades,
el mechero

que va aumentando su llama.

El Sol por testigo.

Las lágrimas
son bien saladas,
de tanta nostalgia por el mar.
Los ajíes no se dan en la mano.

-Ya, pues.-

LA PAZ ES UN ORDEN CAÓTICO
y también es un lugar.
Madrecitas.

Quinientos años en la cara,
la piel quebradiza por el viento,
un peso muerto entre los hombros.

En cada arruga guardan
kilos de tierra y lágrimas secas.

Tetas gigantescas,
caderas y culos como un planeta:
llevaron a todos los hombres en su panza.

La humanidad entera
se abre paso
en sus piernas cae
entre sus tobillos demasiado flacos.

Los ojos
enormes y viejos.
Como si te mirasen desde mucho tiempo atrás.

Debajo de las piedras
encontraron un montón de insectos:
viene tormenta,
por eso sueltan ellas su grito
que vuelve a hacer eco en las montañas.

Pendejo “gaucho”,
aunque intente no puedo describirlas
si no es
como extranjero de los lugares,
y las palabras.

Son hermosas.
Son nuestras mamás y ni siquiera lo saben.

-


Beni.

Salgo
al día,
mi cuerpo es otro.

El concilio de insectos alrededor de la vela terminó anoche,
se ve.

-La hormiga voladora que se chamuscó el ala
renguea
entre los restos de cera.-

El cuero de la víbora cuelga
en un poste
se seca al sol.

Miro la selva y lo compruebo
una vez más:
la orgía del “yo” creador
no es más que
una paja a mano cambiada.

Cruzo el alambrado,
me meto en el agua
desnudo
despacio.

Me acuerdo de un momento
en que miraba los ríos desde arriba y odiaba la idea de nadar dentro de alguno.

Una voz me susurra:
“los pescados son grises,
los peces de colores.”

“El agua contiene,
la tierra apenas sostiene.”

-


A no confundir:

volver no es perder.

-Parecería
que con dos dedos
se puede tapar el Sol-

Poner flores en jarrones
no perpetúa la primavera.

Un tropezón
no es caída.
-o eso se dice-

Encallar tampoco,

y un beso
es sólo eso,

un beso.


-


Hoy me dieron unas ganas terribles de ser yo,

por suerte se me pasó;

(es)tuve en la punta
de la lengua cinco poemas
monólogos

los hice un bollo y emboqué
-¡doble!-
en un container
para advertir al miedo a la muerte
-mi doble-

que no puede usarme los zapatos
por lo menos no si no usa medias.

-Hace seis años que empezó Marzo-

-

Carta.

Musa mapuche, una vez
me dijiste que te gusta que las cosas finalicen,
se anuden
como el moño de un zapato.

Nunca te pregunté cómo
podrías
saber sobre cordones y nudos
cuando andás descalza y tus pies
se enredan con las hojas que
cayeron

volviéndose amarillas de a poco.

Tu color  mismo fue cambiando
desde que te soltaste

aunque te conservás
azul;

seguís teniendo la boca roja por la rosa de mosqueta.

En tu mirada se ve como
desde las montañas el mar.


No puedo prometerte

un sol radiante cada mañana
un orgasmo todas las tardes
un cielo de estrellas cuando anochezca.

No podés vivir en mi casa:
todavía no la conozco

-yo mismo estoy naciendo-

Si hablamos de seguridad emocional
te informo: este es uno de esos casos
donde la policía
es peor que los ladrones

La fidelidad
es para mí querer mucho a Fidel
(y te sé guevarista)

Cualquier virtud que puedas encontrarme
seguro es figurita repetida. 

Sólo puedo ofrecer 
mi espalda encorvada.

También un pájaro
cantor, bonito, algo ronco

y mis dientes en tus brazos.


Sé que me disculpo todo el tiempo
y te pido perdón por pedir perdón
si mi estilo
suena impostado
ñoño
demasiadorebuscado

Es que tus ojos
tus ojos

son un cuerpo celeste que no tiene nombre.


Ojos como portales 

pozos espirales por donde
se cola se cuela
cualquier concepción anterior.

Pezones como ojos.

Contra todo pronóstico tu rasgo
más hermoso
es el ángulo que forman

tu hombro y tu cuello

en ese espacio vacío es donde
tu cuerpo
refracta toda su belleza.


A veces me parece
que te necesito porque estás lejos

enseguida caigo de que no,
que es como con Rosario.

Algo sistemático:

cuando estoy en vos no hace falta
mucho más
-de verdad-


-

Panorama (Rosario, Abril 2011).

La Casa de la Poesía está cerrada todo el día.
En el Paseo de los Poetas sólo quedan pedestales vacíos.

Donde estaban las canchitas de Juan XXIII aparte del de la EPE, hicieron un par de edificios más.

Vimos fantasmas en el cementerio El Salvador.

Un amigo se chapó al conductor del noticiero de Canal 5.

Los sucialistas van a destruirnos calle San Juan, a seguir poniéndole rejas al río.

Los timbres de muchas casas andan mal.

Se escucha un tiro y una moto que arranca, allá en el Fonavi.

Todos se ponen contentos si salen en La Capital
y a la noche
se autoimponen el toque de queda.

Estás re lejos.

-

Amor Clasificado.

Se busca una mujer,
no es posible establecer su edad
aunque generalmente luce joven,

puede responder a distintos nombres
y presentar distintas características

a saber:


Noelia,
de las más altas en la primaria, voz grave,
le gustaba cómo los Tatín se le pegaban al paladar.

Ayelén,
le decían marimacho,
jugaba de cinco, corría hasta el final.

Micaela,
con pecas, labios lilas,
nunca le llegó mi carta;
rasgos parecidos a los de María Vaner.

Julieta,
jugó a la botellita en un cumpleaños,
sostuvimos el beso un rato largo;
ojos grises.

Sabrina,
mostraba las tetas por la camarita del eme ese ene,
escuchaba Ricky Martin.

Carolina,
usaba shorcitos, hablamos de teatro,
bailaba como nunca se vio bailar a nadie.

Natalia,
prima de un amigo de la cuadra,
de más chica estuvo enamorada de mí y la rechacé;
nunca más me saludó.

Sofía,
vimos Hierro 3 un día de verano,
cuando hablaba todo era más sencillo;
imposible saber el color de su pelo.

Amanda,
casi valkiria, silbaba temas de los Beatles,
tenía una cohorte de santafesinos siguiendola.

Victoria,
su novio era medio emo, sus piernas largas,
su aura del mismo color que la mía.

Matilde,
música en la piel,
nariz afilada,
se reía con acento árabe.

Anónima,
tenía lunares en la espalda
manos flacas,
dos alas tatuadas en los hombros.

Soledad,
de ojos negros, nunca frunció el ceño,
tetas respingadas como un signo de interrogación.

Verónica,
aseguraba que su apellido era “Lunática”
todo su cuerpo estaba cubierto de pecas marrones.

Lucía,
me transcribió poemas en una pieza oscura;
de labios húmedos,
no me animé a morderlos.  

Gabriela,
caderas anchas, mirada poderosa;
sólo dijo Hola, su nombre, Buen Viaje,
y se fue.


Cualquier información al respecto será bien recibida,
Desde ya, muchas gracias.

-


Seguir igual no es el problema.

¿Qué es una buena relación
si no bucear
en los miedos del otro y jugar
con ellos hasta ridiculizarlos?

Como cuando alguien venía a salvarte en el ladronipoli.

La risa un antídoto,
la ironía una droga,
el amor una pancarta.

Somos una asociasión libre,
de piernas abiertas,
nada que tenga que ver con lo anónimo.

Lo que decimos lleva
número de documento
y una foto carnet de nuestras coincidencias.
O conciencias;
ya ni me acuerdo cómo es.

Como en la guerra de Malvinas,
como en la Torre de Babel.
Como cuando te emborrachás
con algo distinto a mi narcisismo.

Se saca lo auténtico del complejo de pija tamaño estándar;
se ve la imagen
sin filtros de fotoyop.

-

Hamburguesas de lombriz.

Estoy cansado de los lectores de Bukowski.

Me tienen las bolas llenas con los Strokes (el nombre de la banda significa “los pajas”).

Las películas de Berg(a)man son ABURRIDAS.

“La Conjura de los Necios”
sólo le gusta a los que quieren sumarse a conjurar.

Comentar poemas de Ginsberg no tiene sentido
(aunque ya nadie lo lea,
lo que es una lástima)
Comprarse discos de los Rolling es una idiotez
(aunque Jagger sea un papi
y tenga mucho que decir)

Los que no siguen el Apertura pero sí la Champions Liga
deberían estar presos
lo mismo que los padres
que dejan a sus hijos ver Disney Channel todo el día.

Ewtn, FX, CNN, TVE.
ESPN, MGM, MTV, TCM.
National Geographic, A&E, AXN.
Disney XD, Fox, Discovery Kids, Cosmopolitan TV.
Studio Universal, TV5 France, Cinemax, Cinecanal, ESPN+.
Discovery Travel&Living, Discovery Home&Heatlh, Discovery Channel, RAItalia, Animal Planet.
E! Entertainment, Eurochannel, Europa Europa, PlayHouse Disney, Disney Channel.
The Film Zone, Nickelodeon, Cartoon Network, Warner Channel, Sony, Universal Channel.
Y se sigue diciendo
que hacer canales generaría monopolios injustos.

Injusto
es escuchar Lady Gagá en una casa en Juan Manuel de Rosas
-el significante vacío de Marilyn Monroe mirándonos desde un cuadro-

A ver si nos entendemos:
el whisky en las películas hollywoodenses es té
y las gotas de humedad en los tomates de las propagandas
son de glicerina.

Los raperos que suenan en la radio
son casi tan falsos como el Papa
y sus techos de oro.

Los hombres que no quieren a las mujeres son los que leen a Stieg Larsson.

Un tipo habla
en contra del imperialismo sólo lee
a Sartre y a Rimbaud.
Cree que Picasso
es el mejor pintor de
habla hispana
dice entender
a Dostoievski.

¡Miremos más cerca!

Ninguno de todos estos
trata sobre nosotros
por más rebeldes que sean sus canciones
y hermosos sus poemas.

Tomemos la determinación
de no dormir tranquilos
mientras alguien
respete a los doctores y no a los curanderos

lea a la Illíada con más atención que al Martín Fierro.

Por más noches que pasemos sin pegar un ojo.

-


Clásico.

El pibe de Teodelina picando por el medio de la cancha, corre de lo lindo y no suelta la pelota, le gritan que la pase, que la pase, el pibe ni bola, sigue corriendo, vienen dos de Racing y lo van arrinconando contra el lateral; “¡pasala, pelotudo!” le gritan y él nada, se sigue dejando encerrar, le gritan tanto que levanta la cabeza hacia la tribuna, y ahí uno, creo que era el nueve, aprovecha, se la saca y corre como corría antes el pibe, con la cabeza alta y el pecho levantado, apenas separa la pelota del pie; “¡pelotudo!” le gritan al que la perdió y para qué, se larga atrás del nueve y parece que no lo alcanza, que esto se define mano a mano con el arquero, un gordo de barba candado que le grita a sus compañeros desde que empezó el partido; los de la tribuna de Teodelina insultan al pibe, “¡pelotudo!”, un viejo se agarra la cabeza, “ahora cagamos”, no se acuerda que van ganando tres a cero; el pibe sigue corriendo y lo alcanza, se le aparece por atrás al nueve que venía tranquilo pensando en dónde colocársela al arquero gordo, que suspira cuando la pelota vuela para adelante, vuela, vuela hasta que sale por el lateral derecho, allá adelante en el otro mediocampo.
El dos de Racing saca del costado; y así vuelta a empezar.

-


Lara.

Sus ojos nunca se cerraban del todo
-las arañas no saben aplaudir-

Nuestro error
fue haber confundido
espanto con fascinación.

Aprendimos a hablarnos con el método Ollendorf
-puro vocabulario nada de sentido-

“Las miserias
no me gustan
mucho menos las que son mías”
me confesó una vez.

Lo entendí varias noches después:
le chupé
las tetas y la concha,
no quiso coger ni siquiera
me dejó besarla en la boca.

¿Tenía miedo
o fue que simplemente sentía
amor,
como se disculpó?

Sus ojos eran dos arañas negras y azules
-y yo una mosca roja-

-


Si no se quiere el bife de lomo a doscientos pesos,

se deben expropiar todos los lugares comunes.

Habrá que plantear de una vez:
poesía importada o de exportación.

Dar esas y más batallas,
a no olvidar que

“Bulimia general y pandemia individualista”
decretó
hace rato el Congreso.

Muchos resistieron y resisten
no pocos aplauden
debajo de la mesa de la ley
la vigencia

La tele muestra gusanos vislumbrando
finales en los comienzos.
El ya aburrido baile entre los que se suben y se bajan del vehículo.

También
en vivo y en directo
transmite violaciones a la Buena Fe.

Y vemos a un tipo
escupiendo
en su dedo
-su camisa tragada por la papada-

metiéndolo solito
primero
así

lo saca lame vuelve
a meter a sacar a meter

se retuerce
la conchita
sin rostro
que muestre su dolor

sólo la conchita

el mete saca
bruto
de los ya dos dedos
ensalivados

El entrevistador empieza a arengar:
“Miren ahora,
señores en sus casas,
como se acerca
el falo a la vagina.”

Ajenos
los señores en sus casas comienzan a comentar:
“Mirá ahora,
como a Gerardo
le tiembla el pulso jugando al yenga”

Y cortan
manzanitas todos los Adanes
que de tanto mirarse el ombligo
terminan por pensar que no lo tienen.

Baten fruta.

Comen porciones
light el pecado
con menos de 200 calorías.

Su dios, más papista
que el papo,
hubo de desterrarlos
consecuentemente:
“Conseguirás el pan con la saliva
que bebas en la boca de tus hermanos”

Confundir
la estabilidad con la resignación
lujo
de pacatas mentes que se mienten
-aún
la sordidez se vuelve nauseabunda-

Cada día
dura lo que cinco siglos
cada noche
un juez concede un recurso de casación.

Un diario de carroña tituló:
“Cinco hinchas de Central se suicidaron
cuando su equipo descendió a la B”

como si no se pudiese
entenderlos
como si se pudiese
condenarlos

oir y ver
oir y ver

caminar
pisándose la cola de paja.

La sensación de ser
un fantasma
en el centro del ring.

Desde que se abrió la puerta
vengo prefabricando voluntades.

Construí balsas de humo,
intenté hacer
de cada par de tetas un Sputnik.

-la inútil búsqueda
de la alfombra voladora-

“Trascender ¿para qué?”
me preguntó ella
riendo entre tumbas
de héroes
de una de tantas guerras calladas

esas
de las que nunca contó
el profe de historia

-ni el gorila ni el progre-

ocupado como estaba en importar
preocupaciones
todas por dos pesos

Una confesión:
Nunca tomé nota en ninguna clase.


Amontono en la cabeza
cada cosita
pequeña que veo para escribir
algún día, la plurigrafía
en casa.

Se supone bien
que puedo manejar las palabras
¡Bien!
Ni puedo dejar que me manejen
¡Qué fácil es la escritura automática!

Mis únicas
señas son ser
un mago con agujeros en la galera;
además
de un pésimo albañil de metáforas.

Aquí todavía
es mejor el humo, profeta
del fuego.

-


Tarde o temprano.

Las metáforas y todas esas cosas
están pasadas de moda.

Pero qué importa,
si las personas se envuelven en capullos de baba,
que cuando se secan
se hacen costras de frustración.

“Encerrarse a jugar a la play
no tiene sentido”
dice un hombre-manual
y aunque tenga razón,
la razón no cuenta.

Tampoco el sentimiento ni la moda
podrían explicar
ciertos tipos de acciones
que a la postre terminan siendo
como decir que lluvia dividido dos
es igual a tres.

Las relaciones y todas esas cosas
están pasadas de rosca.

Pero qué importa,
si las personas son orugas buscando
ser mariposas.

-


La belleza es una elección,

y los sentimientos
no tienen remedio.

Se dan y no hay con qué darles:
mientras no llueva el rancho no se pudre.

NO SE PUDRE.

No somos
si no estamos:
ser es estar,
es entrevivir.

Sobrevivir,
lo que se dice
sobrevivir,
no vivimos sobre nadie

nunca sobre
nunca debajo
nunca nunca

nunca intentamos parar la rueda.

El “Sí” y el “No”
nos pertenecen de por vida.

Por eso transpiramos, nos dicen
tenemos olor a chivo expiatorio

-¿Alguien se levantó una minita por usar desodorante?-

Nuestros fusiles
están cargados de ilusiones,
las balas más penetrantes.

Las contradicciones:
verdadero motor de la historia.

Si el tiempo no existe
para siempre es tan válido como un acorde mayor.

-


¿Qué onda
esa onda
de tener ganas
de no tener ganas?

El champagne las pone mimosas,
el otoño las pone crujientes.

Especular se parece a espectacular.

¿Y qué nos dicen
si encima decimos
que hablar en verso
es una forma pretenciosa de sentirse algo?

“Siempre habrá lugar para la poesía”

Cabe preguntar:
¿la poesía tiene lugar para nosotros?

“Sobre gustos no hay nada escrito.”

Escribamos, pues.

Que nuestro verbo
sea carne y no palabra.
Que cada cual
se ponga el sayo que le quepa.

Hemos leído ya demasiado.

Deberiamos de masticar más rápido
y coger más lento.

Calzarnos botas que encontremos en la calle.

-

Precaución: Cruce de Relatos.

(Complete en su casa con lo que se considere necesario)


(Agregue todo lo que hiciese falta)
(Seguramente lo hace)

-


“Primero el movimiento y después, y postrero aún, el pensamiento.”
Osvaldo Lamborghini.


“Creo que hay motivos para correr (correr implica apresurarse).”
Fito Páez.